Little Black Dress,
un imprescindible en nuestros armarios, además de ser tendencia nos salva de cualquier ocasión.
Se ha vuelto un básico, muy versátil a la hora de combinar y además perviven a cualquier moda.
Es ideal para asistir a un cóctel, una cena con amigos, un evento inesperado o incluso para esa boda que resulta difícil acertar con el vestido.
En esta ocasión mi LBD, fue atrevido por los flecos que lo formaban y le quise dar un toque rockero con la chupa y el peinado, en cambio con los pendientes y el calzado rompí con esa informalidad.
Llevo...
vestido de Mulaya, chupa de Pull&Bear, pendientes de Stradivarius y mocasines de Zara.
¡¡Espero que os guste mucho!!
Muchos besitos,
Á.








